Archive for the ‘Zona Retro’ Category

La Eterna Pregunta -Carlos D.

junio 3, 2010

 

Todos nos la hemos hecho alguna vez. Por cojones. Es la pregunta que todos nos hemos planteado de una forma u otra, seamos de la raza que seamos y de la nacionalidad que seamos. Suele ser una pregunta que sólo se plantean los varones (no es machismo, es así), dado que ellos (nosotros) somos los potenciales compradores de los sueños que se nos plantean. Ojo, no quiero decir que una chica no pueda preguntarse nunca esto, pero es más raro dentro de las personas normales (frikis, fuera!!). Si eres tío alguna vez te la has hecho. ¿Y cuál es, oh, ser todopoderoso de pene enorme? Podría ser “¿por qué mi hermano es negro si mi familia es blanca?”, o “¿qué cojones pinta el tipo este en mi grupo de amigos, si casi nadie se habla con él?” o también “¿es que a ti nunca se te ha puesto así con el frío, cabrón?”, pero no. No. Hablo de “Si fueses un superhéroe, ¿cuál serías y que poderes te gustarían tener?”.

Spiderman se mete la mano por el culo

Admitámoslo, no ibais a encontraros ningún rollo metafísico sobre la vida, la muerte, de dónde venimos, a dónde vamos, o qué es un chiquiprecio y por qué me dan miedo en este blog. Absolutamente toda la gente que conozco se ha hecho alguna vez esa pregunta. Sí, los dos. Es como esa vez cuando estás entre colegas y se te ocurre la mayor evidencia de heterosexualidad existente en el mundo, la mítica frase “si fuese una tía sería lesbiana”. Cuando eres pequeño y eres un ser lleno de sueños e ilusión (sí, como en Mario Bros, mira que tiene que ser bonita una tubería por dentro a judgar por los mundos a los que te lleva el juego. Debe ser lo que llaman publicidad engañosa), lo primero que se te pasa por la cabeza es la posibilidad de volar. Buah, volar, no me digáis que no sería la polla. Bueno igual yo no porque tengo vértigo, pero otro cualquiera se lo pasaría de puta madre.

-“Superman, dame una papelina de esas. ¿Que pasa, no me la das porque soy negro o porque soy verde?”

Pues eso, que de pequeño estás influenciado por el superhéroe más simple que hay, que es Superman. Es decir, simple en el sentido de que simplemente es bueno y ya está, no tiene un lado oscuro o una psicología profunda, o un amigo dinosaurio. Tu mente va creciendo, madurando creo que lo llaman (porque yo no sé lo que es eso), y donde antes sólo mirabas espectacularidad, ahora te vas fijando un poquito más en el trasfondo. Sí amigos, el trasfondo, ese gran desconocido. ¿Por qué un a día Pedro Parque le da por ponerse un pijama blau-grana e irse a salvar el mundo? ¿Porque un gran poder conlleva una gran responsabilidad? Gilipoyeces. Spiderman salva el mundo por la pela, que es al final lo que importa en esta vida. Si ya os dije que era catalán con el traje del barça. Es cuando comprendes el “por qué” cuando tu mente semi-adolescente volaba más alto. Todos hemos estado alguna vez dando matemáticas o cualquier cosa (digo matemáticas porque es mi kriptonita) e imaginándonos que en un momento dado, unos terroristas entraban por la puerta (rompiendo totalemente la rutina escolar, con lo malo que es eso) y se ponían a disparar a diestro y siniestro en un sueño en el que no sé por qué, siempre moría el que se metía contigo, el “listo” de la clase, de manera ultra-violenta. Y varias veces además. Pues bien, en ese momento todos hemos pensado en tener algún superpoder que nos diferencie de ellos (al fin y al cabo ellos llevan armas semiautomáticas y tu una simple goma gigante de Milán, que vale, que un momento dado y como arma arrojadiza habría que ponerse a pensar cual hace más daño). Sí amigos de la nave del misterio, hemos pasado a la época “Marvel”. Lo bueno de ella es que tienes un amplio abanico de superpoderes donde elegir (já, como si pudieras), de todos los gustos y sabores (sí, incluso el sabor azul ese de los polos flash, que nadie acierta nunca a descifrar).

¿En serio queréis que explique este chiste en un post sobre superhéroes?

 

Si un día estás en educación física y al profesor se le ocurre la brillante idea de hacer una carrera (donde siempre compite un gordo del que todo el mundo se ríe diciendo “jaja, ha quedado 8º”, incluso tu que has quedado 7º), en ese momento te gustaría tener la supervelocidad de Flash, para al mismo tiempo que ganas dicha carrera, levantarle la falda a la puta de la clase con una ráfaga de viento (y no nos hagamos los tontos que en todas las clases había una). Lo que nos lleva al siguiente estado de madurez (como adoro esa palabra y qué poco familiarizado estoy con ella): existe un poder para cada determinado momento del día. De manera que si tu madre sabe que hoy te han dado las notas y has suspendido 6 (habiendo 5 asignaturas, ojo), lo que quieres es hacerte invisible, aunque dará igual porque tu madre empezará la maldita cuenta atrás y volverás a aparecerte para que te de de hostias, ya sabes, de éstas veces que a tu madre le da un brote lingüístico y se acuerda de tu nombre completo si éste es compuesto, y olvida los diminutivos con los que otrora te llamaba, para decir “te cuento tres, 1…” y a las de 1 y medio ya estás ahí. A todo esto, ¿qué esperamos que ocurra cuando la cuenta llegue a 0? Yo creo que los que lo descubren son los que luego se meten a artificieros de la policía.

Asúmelo, nunca serás tan guay como él...

Finalmente, pasamos de la etapa semi-madura para volver a la inmadura por unos instantes. Sí, ya estás hecho todo un hombrecito (incluso tienes un flamante semibigote asomando por el labio superior que luces con orgullo), y como tal dejas de pensar en terroristas para pensar en “ojalá tuviera visión de rayos X para ver a la Jenny en pelotas”, o también lo que hemos pensado todos “ojalá tuviera un reloj que parase el tiempo, me follaba a media clase (menos al gordo que todavía esta terminando la carrera en el patio) y volvía a la normalidad como si nada. Sí, habréis observado la involución que se sufre en esta etapa. Pero como dijo una vez Óscar Mayer, “al final todo vuelve a la normalidad… mira, salchichas!!”.

Al final ya te da igual todo, y como hemos dicho antes, la pela es la pela. Por lo que tu superhéroe favorito será (y ya para siempre) Batman, con el superpoder más increíble de todos: el super-dinero.

-Carlos D.

Zona Retro: Series de nuestra infancia -Carlos D.

febrero 8, 2010

Me levanto a mi hora, las 12.30 del mediodía, y voy a la cocina a ver si desayuno algo. Por el pasillo voy bostezando mientras pienso en todo el montón que me queda por estudiar todavía, y se me quitan las ganas (de estudiar, no de desayunar). Al volver pasillo arriba hasta mi zulo, veo a mi hermano en su habitación viendo la tele, y me da curiosidad por ver el qué. Era un manga kudeiro de esos, como casi todos hoy, pero me extrañó que lo estuviesen dando por Cartoon Network, ese canal que tiempo atrás me había robado tanto tiempo de mi vida frente al televisor, cuando al principio solo se emitía en inglés por la tv pirata del comunitario. ¿Qué cojones pasa hoy día con las series japonesas?

Doraemon

Ojo, no estoy diciendo que cuando yo era chiquinino no hubiese series orientales, de hecho creo que las mejores fueron en ese periodo. ¿Os acordáis de Oliver y Benji?

Más bien la pregunta sería cómo no acordarse de esos campos kilométricos situados encima de un monte, o ese balón que se ovalaba cuando recibía una patada (por llamarla algo) de Oliver Atom, que cruzada el campo entero (tres veces en algunas ocasiones tras darle la vuelta al globo terráqueo) para ir a parar a Dios-sabe-donde, puesto que siempre rompían la red de la portería y continuaban su recorrido hasta, quiero pensar, el infinito. Pero mejor que yo lo explica el gran Dani Mateo en este monólogo:

¿Y Dragon Ball? Que todos los veranos repetían la saga de Célula en Antena 3, olvidándose completamente de Boo o Raditz. Joder eso sí que eran series. Recuerdo luego llegar al colegio y ponernos a comentar el episodio que muy a duras penas te había dado tiempo a ver antes de estar a las 9 dando música (la asignatura más inútil que se ha creado, pero ya hablaremos de ello en otra ocasión).
O Fly. Fly también era una serie cojonuda. Lo guapo que tenía aquella época era que siempre había merchandising de calidad detrás de cada serie. Hoy día son todas iguales.
¿Qué ha sido de las series con actores reales y efectos especiales cutres? Por Dios, ¿qué ha sido de los Power Rangers (y no me refiero a cómo han terminado, porque eso ya lo sabemos, pulsad aquí http://www.taringa.net/posts/info/1687602/Los-Primeros-Power-Rangers-¿Que-fue-de-Ellos.html ).
Dios, como echo de menos Johnny Bravo, El Laboratorio de Dexter o las Supernenas. Uno se pregunta cómo van a acabar las infancias de hoy día con tanto monstruo-digital-coleccionable-japonés. Porque si os fijáis, todo viene del mismo sitio, Pokemon, y todas las series se basan en un japonés que tiene que coleccionar infinitos monstruos/pokemon/beyblade/ y un larguísimo etc… cuya finalidad última es amasar grandes cantidades de dinero en el ya citado merchandising.


Es cierto que algunas de ellas las siguen reponiendo, pero esque por cada serie de estas te encuentras 50 que son iguales, todas ellas japonesas. Madre mia Cartoon Network, quién te ha visto y quién te ve.

-Carlos D.

Zona Retro: “Sólo en Casa” -Carlos D.

julio 30, 2009

-Carlos D.

Zona Retro: “Moonwalker” -Carlos D.

julio 24, 2009

Estrenamos nueva sección, donde se le dará un repaso a los juegos de antaño. Como no podía ser de otra forma, empezamos con “Moonwalker”:

-Carlos D.